PUERTO MINERAL- Con una inversión de 60 millones de dólares y un plazo de ejecución de aproximadamente 15 meses, la empresa celulósica Papel Misionero, controlada por el grupo Zucamor, presentó oficialmente el plan de inversiones para generar 15 megavatios/hora, a partir del uso de residuos de la forestoindustria. Del total de energía que generará la compañía una vez concluido los trabajos de montaje de las maquinarias, nueve megavatios serán para consumo propio, mientras que los restantes seis que se volcarán al Sistema Interconectado Nacional. “Vamos a reemplazar un recurso no renovable que estamos usando hasta ahora, como lo es el fuel oíl, por otro renovable que es la biomasa, hecho que generará un ahorro económico importante para la compañía, como también es un muy significativo aporte al cuidado del medio ambiente, porque vamos a dejar de consumir combustibles líquidos, que provocan el calentamiento global del que tanto hablamos y que tanto nos afecta”, explicó Eduardo Landín, gerente general del Grupo Zucamor, propietario de la ex papelera estatal misionera, como así de otras compañías ubicadas en Ranelagh y Quilmes, en Buenos Aires, y otras tres situadas en San Luis, San Juan y Mendoza.
El ejecutivo aseguró que “la concreción de este proyecto es una importante plataforma para pensar en nuevos emprendimientos e inversiones en nuestra planta de Puerto Mineral, ya que esta empresa tiene un intensivo consumo de energía. Y sin esta inversión es técnicamente imposible pensar en poner un solo motor más en este lugar.
De todos modos, la inversión no traerá aparejado un mayor volumen de producción, sino “nos tornará más competitivos internacionalmente con nuestro producto, porque será un papel más refinado, de mejor calidad. También vamos a ser competitivos en costo, porque nos podemos quedarnos estancados en ese rubro, ya que el papel es un bien transable, fácilmente importable, por lo que no podemos estancarnos nunca en materia de competitividad”, señaló Landín.
De los 60 millones de dólares que Papel Misionero invertirá para desarrollar su proyecto energético, un 50 por ciento lo financiará el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil, con el aval del Banco de la Nación Argentina, mientras que el restante 50 por ciento será afrontado con capitales genuinos de la empresa.
“Accedimos al crédito de la banca brasileña merced al aval que aportó el Banco Nación, a través de una gestión personal del gobernado Maurice Closs. Eso nos permitirá hacer realidad un viejo sueño de la compañía, que data de 10 ó 12 años, cuando empezamos a diseñar el proyecto de autoabastecimiento energético, con la generación de energía limpia, mediante el uso de biomasa”, agregó Landín.
Una buena parte de las maquinarias que se instalarán son de origen brasileño y ya están en la zona de obras civiles de la planta fabril, en Puerto Mineral. Las nuevas calderas que se instalarán con unos 80 operarios de la zona y otros técnicos especializados, tendrá el tamaño de un edificio de 40 pisos y demandarán el consumo de la carga de hasta 40 camiones de desechos de madera por día para su alimentación. Con el uso de biomasa, la planta generará 15 megavatios/hora y se autoabastecerá, generando un excedente de seis megavatios que serán incorporados al Sistema Interconectado Nacional.
Asimismo, en la presentación que hicieron los directivos de la empresa en la Unidad Residencial de Puerto Mineral, en compañía del gobernador Maurice Closs e intendentes de la zona, también se cuantificó el impacto económico directo que tendrá en el sector forestoindustrial el uso de biomasa. “Estamos en condiciones de decir que en ese concepto estaremos inyectando unos 18 millones de pesos anuales extras al sector, ya que tendremos que comprar los residuos exclusivamente a aserraderos de la zona, quienes tiene un razonable costo de flete para acercarnos aserrín, cortezas, restos de tala raza, entre otros”, aseguró el ejecutivo de Zucamor.
Al mismo tiempo, el montaje de este proyecto le permitirá a Papel Misionero ahorrar un importante volumen de dinero al dejar de consumir unas 20 mil toneladas año de fuel oíl, con el consecuente aporte a la conservación del medio ambiente y, por lo tanto, posicionar a la compañía en el mundo como una de las empresas en condiciones de certificar bonos de carbono.
Rolando Medina














