La automedicación es la conducta que lleva a administrarse medicamentos sin indicación de un profesional de la salud, médico, odontólogo, kinesiólogo, psicólogo.
Sucede –y es el ejemplo más típico- cuando a alguien siente una molestia o le duele algo y sin tratar de saber porqué, cuál es el diagnóstico, consigue un remedio y se lo toma.
Eso de conseguir un remedio tiene varias lecturas: a veces el medicamento está en su casa; a veces lo tiene un o una vecina, o un o una amiga o pariente que opina sobre la enfermedad del conocido y sabe –o cree saber- que tal o cual droga le hizo bien y que por carácter transitivo le puede hacer bien también al paciente; o también –y es muy común- va a una farmacia le cuenta los signos y síntomas a la persona que está detrás del mostrador (que generalmente no es el farmacéutico) y sale con un frasquito a tomar cada tantas horas. Debemos aclarar que aunque fuera un farmacéutico el que está ahí tampoco debe prescribir medicamento alguno.
La automedicación es una desgraciada práctica en todo el mundo, bueno, en casi todo el mundo, pero es típica de la Argentina, y nos indica no la libertad y potestad sobre nuestro propio cuerpo y mente, sino el libertinaje de los ciudadanos por un lado, la falta de control (privado y estatal) por otro, y para completarla: la mala construcción de los sistemas de salud del país.
Es una conducta desafortunada porque atenta contra el que la lleva a cabo en primera instancia, pero además contra el prójimo. Fíjense un solo detalle: la toma sin indicación de un antibiótico y de manera indiscriminada crea bacterias resistentes o superresistentes a todos los antibióticos conocidos, así se expone a los seres humanos al peligro de su propio exterminio ya que los avances científicos que se hacen para defenderse con los adelantos de las investigaciones se ven menoscabados por la ingesta arbitraria de esos hallazgos, de esos medicamentos.
Los que toman medicamentos sin intervención de profesionales aptos para recetarlos dejarían de hacerlo si supieran –además- que infinidad de remedios poseen graves contraindicaciones; como hemorragia intestinal o sangría incoercible del estómago, por ejemplo la aspirina, la simple aspirina puede producir esto. Pero también interactúan con otras drogas médicas y en general lo hacen perjudicando al organismo: por ejemplo dando convulsiones, fallo hepático o renal y muerte.
Hay que decir que si uno tiene un problema de salud debe ir al especialista. Es este el que tiene que buscar el diagnóstico y escribir la receta y hacer las indicaciones cómo y cuándo y hasta cuándo se debe tomar el remedio o los remedios.
Acá tenemos que mencionar otra cuestión que está emparentada con la prescripción de medicamentos, o sea la receta médica, o sea los médicos. Voy a criticar un poco a mi gremio, espero que alguno escuche lo que voy a decir no para que me felicite ya que no creo tener siempre razón, sino para que llame y me observe si me equivoco.
Los médicos estamos presionados por múltiples factores para decir como sentencia al final de la consulta “Ud debe tomar esto”. Y la presión más fuerte es la del propio paciente. Claro que un buen médico no debe ceder a esa presión, pero… ¿Y saben porqué? Porque el profesional conoce lo que piensa el paciente: el paciente piensa que si tal médico no recetó nada es porque es mal médico. Escuchamos a una madre “llevé mi hijo chiquito al doctor porque le dolía la garganta y ¡no le recetó nada!! Y cuenta esto en tono quejoso. Nos preguntamos para que lo lleva a su hijo si después va a descreer lo que dice el médico.
Los Medios también presionan para que el médico empuñe la birome con tinta negra y busque el recetario. Sobre todo la TV que muestra publicidad engañosa, curaciones infalibles, personajes que han tomado tal remedio y zás! Se mejoraron, adelgazaron, quedaron más lindo, más jóvenes, más dinámicos y geniales, etc. etc. etc.
Los laboratorios de medicamentos también presionan al profesional. Existe una actitud corporativa de esas empresas que ofrecen premios a los médicos, viajes, y otros beneficios si recetan tal o cual droga, generalmente nueva ya que hay que imponer en el mercado. El visitador también va con favores si logra que se venda tal producto.
Este arreglo o entente perfila un envilecimiento de los trabajadores de la salud. Es lo mismo que las licitaciones de medicamentos en salud pública: ¿alguien piensa que se realizan honestamente? No sabemos, quizás sí, pero pregunto a la audiencia si alguien cree que las cosas son claras ahí, si alguien pondría la mano en el fuego por los que deciden la compra de remedios para los hospitales.
Y ya que estamos con los hospitales públicos, mencionemos al Estado, al Estado en general como ente controlador, se supone de la salud de sus habitantes. En pocos países desarrollados (casi les puedo decir que en ninguno) existe lo que acá se conoce como “medicamentos de venta libre”.
Los medicamentos, cualquiera, no son inocuos, es decir puede producir daño, efectos adversos, serios problemas de salud y hasta la muerte. Por poner un ejemplo el Metamizol conocido por Dipirona es capaz de causar anemia aplásica porque llega a la médula ósea donde se forma la sangre y la mata. Otro ejemplo: ya hablamos de la aspirina, bueno la aspirina, el simple y vulgar Geniol puede dar síndrome de Reye (vómitos, confusión, aumento del tamaño del hígado, somnolencia y coma, o sea una encefalopatía por trastorno a nivel celular).
Hay medicamentos de venta libre y el mismo medicamento pero con otro nombre (y créase o no, del mismo laboratorio) se vende bajo receta, claro que a un precio mayor. Es un absurdo, un engaño a la gente.
¿Alguien se acuerda de la gripe A? el año pasado el país entró en pánico ayudado por los Medios gráficos, televisivos y radiales. Esto produjo en la sociedad miedo, alejamiento e insolidaridad, actitudes crueles y hasta infantiles ¿se acuerdan, no? Pues hasta la fecha, hasta hoy, no se conoce ningún medicamento que sea capaz de matar a los virus, a un virus al virus de la gripe A.
En las epidemias se sale a buscar culpables y se atribuye la desgracia a fuerzas externas a la mala organización, al gobierno, al municipio, etc. a otros, siempre es otro el causante de las caídas. Cuando hay incredulidad y terror social buscar culpables tranquiliza.
En vez de tomar medidas higiénicas y racionales, se salió a encarar una serie de conductas de pánico y…. a tomar medicamentos, sobre todo antibióticos.
En la Argentina se han estudiado los factores de la automedicación: la gente carece de tiempo para ir a la consulta; además los médicos han perdido credibilidad; también se cree que lo que se tiene es banal, sin importancia, algo común que con un simple remedio me va a pasar; la TV posee su parte desde asegurar que un yogur solucionará un estreñimiento hasta sugerir que tal cosmético nos hará rejuvenecer una pila de años; y claro la venta libre que también posee su culpa.
Sobre el primer factor mencionado (no hay tiempo para la consulta) le doy la razón a la gente. No para que se automedique sino por la queja. Porque la gente pide un turno va al médico y este la atiende entre dos y tres horas después. Y eso es una falta de respeto. El tiempo del paciente vale igual que el tiempo del médico. Encima que tiene una dolencia debe esperar la arbitrariedad del profesional.
Hablamos de temas de salud, pero –ya que estamos- podría hacer una extensión de mi crítica a todos los lugares públicos o privados donde se juntan infinidad de personas y las colas son larguísimas. También es una falta de consideración y respeto; hay una falta de humanidad hay allí. Los Bancos por ejemplo, o las oficinas donde se va a hacer un trámite, a rellenar un formulario, inclusive a pagar. Es lamentable que suceda en Puerto Rico, si hasta a veces se ve a personas ancianas en una espera infinita.
Eso hace tan mal como tomar un remedio por iniciativa personal.
Como hoy estuve muy protestón, y tal vez haya lastimado a alguien, me gustaría que ese alguien llame a la radio y fundamente su discordancia conmigo es decir el motivo de su herida, pero para amigar las partes voy a terminar con la última estrofa del Martín Fierro.
Mas naides se crea ofendido,
Pues a ninguno incomodo;
Y si canto de este modo
Por encontrarlo oportuno,
No es para mal de ninguno
Sino para bien de todos.










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Pasenlo por favor... Como se las ingenian estos hdp!!
Cuidemos nuestras chicas, amigas, compa...
esta muy buena toda la info que nos dan.
es de gran importancia!!!
muchas gracias......saludos!... 













